La digoxina es un medicamento utilizado desde hace mucho tiempo en cardiología.

Derivada de la digital, una planta medicinal conocida desde hace varios siglos, forma parte de la historia de la cardiología moderna.

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Digitálica – Digoxina (Lanoxin™, Toloxin™)

Ayuda a ralentizar los latidos del corazón y a aumentar ligeramente la fuerza de contracción cardíaca.

Se prescribe principalmente a algunas personas con trastornos del ritmo cardíaco, como la fibrilación auricular o el flutter auricular, así como a aquellas cuya función de bombeo del corazón está disminuida.

¿Cómo actúa?

La digoxina actúa principalmente reforzando la acción del sistema nervioso parasimpático, también llamado el sistema del reposo. Este sistema nervioso está naturalmente activo cuando el cuerpo está calmado y relajado, y su efecto es ralentizar el ritmo cardíaco.

Al aumentar esta influencia calmante sobre el sistema eléctrico del corazón, la digoxina ralentiza la transmisión de las señales eléctricas entre las aurículas y los ventrículos. Como resultado, el corazón late más despacio y de manera más regular.

Este mecanismo explica por qué la digoxina suele ser más eficaz en reposo, especialmente en personas mayores. Por el contrario, en personas más jóvenes o durante el esfuerzo físico, cuando el sistema simpático (el sistema de la acción y la aceleración) es predominante, su efecto para ralentizar el corazón puede ser menos marcado.

La digoxina también contribuye de forma moderada a aumentar la fuerza de contracción del músculo cardíaco, lo que puede mejorar la eficacia del bombeo en algunas personas.

¿Cómo se toma?

La digoxina se toma habitualmente una vez al día, a una dosis precisa. Este medicamento debe utilizarse con rigor, ya que la diferencia entre una dosis eficaz y una dosis excesiva es relativamente estrecha. Por ello, es fundamental respetar estrictamente la prescripción médica.

Beneficios esperados

Cuando está bien indicada, la digoxina puede contribuir a un mejor control de la frecuencia cardíaca, a una disminución de las palpitaciones y, en algunas personas, a una mejoría de la falta de aire y de la tolerancia al esfuerzo.

Seguimiento y riesgo de intoxicación

La digoxina requiere un seguimiento médico regular, ya que una acumulación excesiva del medicamento en el organismo puede provocar una intoxicación por digoxina.

Este riesgo es mayor en ciertas situaciones, como la deshidratación, los trastornos de la función renal o las interacciones con otros medicamentos.

El médico puede solicitar análisis de sangre para medir los niveles de digoxina y asegurarse de que se mantengan dentro de un rango seguro, al mismo tiempo que controla la función renal y los demás tratamientos en curso.

Signos de alerta

Los efectos secundarios leves más frecuentes son las náuseas y los mareos.

Sin embargo, algunos síntomas pueden ser indicativos de una intoxicación y deben motivar una consulta médica rápida. Entre ellos se encuentran náuseas intensas o vómitos persistentes, trastornos visuales (visión borrosa o percepción de halos amarillentos), debilidad muscular marcada, fatiga inusual o una frecuencia cardíaca excesivamente lenta.

Mensaje importante

La digoxina sigue siendo un medicamento útil y eficaz en situaciones bien específicas, pero requiere una toma rigurosa y un seguimiento cuidadoso.

Es fundamental no modificar nunca la dosis ni interrumpir el tratamiento sin indicación médica, ya que tanto una sobredosis como una suspensión inadecuada pueden tener consecuencias importantes.