La válvula mitral

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El corazón posee dos válvulas situadas entre las aurículas y los ventrículos. Su función es simple pero esencial: se abren para permitir el paso de la sangre y se cierran para impedir que regrese hacia atrás, garantizando así una circulación eficaz y en el sentido correcto.

En el lado derecho se encuentra la válvula tricúspide y, en el lado izquierdo, la válvula mitral.

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valves auriculoventriculaires

El aparato mitral

La válvula mitral no es simplemente una fina membrana que se abre y se cierra. Es un verdadero sistema mecánico llamado aparato mitral. Está compuesto por un anillo sólido, dos valvas móviles, cuerdas tendinosas y músculos papilares situados en el fondo del ventrículo izquierdo.

Todas estas estructuras actúan de manera coordinada para permitir que la válvula se cierre perfectamente en cada latido. Es esta armonía la que garantiza la estanqueidad entre el ventrículo izquierdo y la aurícula izquierda.

Una comparación sencilla: el velero

Para comprenderlo mejor, se puede comparar el aparato mitral con un velero. El anillo fibroso cumple la función del mástil, es decir, la estructura sólida a la que la vela está fijada en su parte superior. La vela corresponde a las dos valvas de la válvula mitral.

Desde los bordes de las valvas, numerosas cuerdas descienden y se fijan a los músculos papilares en el fondo del ventrículo izquierdo. Estos músculos actúan como puntos de anclaje que mantienen la vela bien tensada.

De esta manera, las cuerdas impiden que las valvas se desplacen o se inviertan bajo la presión de la sangre, del mismo modo que evitan que una vela se agite con el viento y pierda eficacia.

Gracias a esta organización, la válvula se cierra de forma estable y limita al máximo las fugas hacia la aurícula izquierda.

La contracción de los ventrículos

El sistema eléctrico del corazón desencadena la contracción de los ventrículos de abajo hacia arriba. La presión aumenta rápidamente dentro de la cavidad y obliga a las dos valvas de la válvula mitral a cerrarse.

Cierre normal de la válvula mitral

Cuando la válvula mitral se cierra correctamente, los bordes de ambas valvas se ajustan firmemente entre sí.

Las cuerdas tendinosas mantienen las valvas tensas e impiden que se replieguen hacia la aurícula izquierda. De este modo, la válvula forma una barrera eficaz: la sangre ya no puede regresar hacia atrás.

La única vía posible es entonces atravesar la válvula aórtica para continuar su recorrido hacia adelante.

Una presión elevada sobre la válvula mitral

La tensión ejercida sobre la válvula mitral es naturalmente muy alta en cada latido. Se vuelve aún mayor en las personas con hipertensión arterial.

¡Imagine la fuerza que debe soportar el aparato mitral cuando la presión puede superar los 200 milímetros de mercurio (mm Hg)!

Cuando este mecanismo deja de funcionar

Para que la válvula mitral sea perfectamente hermética, cada uno de los componentes del aparato mitral debe cumplir su función sin fallas: el anillo fibroso, las dos valvas, las cuerdas tendinosas y los músculos papilares.

Si alguno de estos elementos se deteriora, se deforma o pierde movilidad, el cierre se vuelve imperfecto. Puede aparecer entonces una pequeña abertura entre las valvas, permitiendo que parte de la sangre regrese hacia la aurícula izquierda. Esto se denomina insuficiencia mitral.

Esta fuga puede presentarse de forma aguda (repentina) o desarrollarse de manera crónica (progresiva).

  • Insuficiencia mitral aguda
  • Insuficiencia mitral crónica

Otra afección posible: la estenosis mitral

La válvula mitral también puede verse afectada por otro tipo de alteración: el estrechamiento de su abertura, llamado estenosis mitral. A diferencia de la insuficiencia mitral, en la que la válvula no cierra adecuadamente, la estenosis impide que la sangre pase libremente de la aurícula izquierda al ventrículo izquierdo.

En la actualidad, la principal causa de esta deformación es la fiebre reumática aguda, complicación de una infección por estreptococo mal tratada. Esta enfermedad puede provocar engrosamiento y rigidez de las valvas, a veces acompañados de una fusión parcial de las estructuras que las sostienen.

Aunque puede existir una estenosis mitral «pura», con frecuencia se asocia a una fuga de gravedad variable. En ese caso se habla de enfermedad mitral mixta, que combina tanto un obstáculo a la apertura como un cierre incompleto.

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