La resonancia magnética cardíaca (RM cardíaca) es un estudio de imagen de alta precisión. Permite obtener imágenes detalladas del corazón y evaluar su funcionamiento.
Más allá de observar su forma y estructura, esta técnica también permite analizar la calidad del propio músculo cardíaco. Así, es posible determinar si el tejido es normal, está engrosado, presenta cicatrices, inflamación o ha sido modificado por alguna enfermedad.
Esta información es especialmente útil en ciertas enfermedades presentes desde el nacimiento, en condiciones en las que sustancias anormales se acumulan en el músculo del corazón, o en enfermedades que afectan la membrana que lo rodea (el pericardioEl pericardio es una bolsa que rodea el corazón y contiene un líquido lubricante que le permite deslizarse en cada latido sin fricción.).
Lo que permite evaluar la RM cardíaca en reposo
La resonancia magnética realizada en reposo permite analizar:
- el tamaño de las cavidades cardíacas
- el grosor y el movimiento del músculo cardíaco
- la calidad de la contracción
- la posible presencia de cicatrices o inflamación
Este examen ayuda a comprender mejor diversas enfermedades del músculo cardíaco, entre ellas las miocardiopatías, las secuelas de un infarto y ciertas enfermedades inflamatorias.
La naturaleza del examen
Esta técnica no utiliza radiación ionizante, a diferencia de las radiografías, la tomografía computarizada (TC) o algunos estudios de medicina nuclear. En su lugar, se basa en un potente campo magnético (1,5 o 3 Tesla), ondas de radiofrecuencia y un sistema informático sofisticado para generar las imágenes.
Se trata, por lo tanto, de un examen reconocido por su alto nivel de seguridad cuando se realiza siguiendo los protocolos establecidos.
Un complemento a la ecocardiografía
La resonancia magnética cardíaca resulta especialmente útil cuando la ecocardiografía no permite obtener imágenes suficientemente precisas. En estos casos, puede aportar información adicional determinante para establecer un diagnóstico o orientar el tratamiento.
Solicitud de la cita
Es necesario programar una cita.
Con frecuencia, el médico que solicita el estudio se encarga de gestionar la petición. Posteriormente, el personal administrativo se comunica para confirmar la fecha y la hora del examen.
Duración
El examen suele durar entre 20 y 30 minutos.
No se requiere preparación especial
Por lo general, es posible comer con normalidad el mismo día y tomar la medicación habitual, salvo indicación contraria.
El día de la cita
Antes del examen, debe completarse un cuestionario de seguridad. Su objetivo es verificar, entre otros aspectos:
- la presencia de claustrofobia o incomodidad importante en espacios cerrados
- el uso de un marcapasos cardíaco
- la existencia de alergias, especialmente al gadolinio
- embarazo o lactancia
- la función renal (puede solicitarse un análisis de sangreLa sangre se compone de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma. Los glóbulos rojos transportan el oxígeno y el dióxido de carbono. Los glóbulos blancos son nuestro sistema de defensa. Las plaquetas evitan el sangrado. si es necesario)
- la presencia de implantes o fragmentos metálicos, especialmente a nivel cerebral o ocular
Cambiarse para el examen
Se solicita retirar completamente la ropa de la parte superior del cuerpo y colocarse una bata hospitalaria.
Atención a los objetos metálicos
No debe conservarse ningún objeto metálico (monedas, joyas, cinturón, etc.). El procedimiento es similar a las medidas de seguridad en un aeropuerto.
Posteriormente, el tecnólogo puede colocar un catéter en una vena del antebrazo para permitir, si es necesario, la inyección del medio de contraste.
Verificaciones previas
Antes de ingresar a la sala de examen, el tecnólogo revisa el cuestionario y confirma las indicaciones de seguridad.
Colocación de un catéter
Se instala un catéter intravenoso en uno de los antebrazos. Este permite la administración del medio de contraste necesario para la obtención de las imágenes.
Luego, la persona es acompañada a la sala de estudio.
Instalación
La sala está bien iluminada y suele mantenerse a una temperatura fresca.
Se colocan tres electrodos en el tórax para registrar la actividad cardíaca durante el examen. A continuación, la persona se acuesta boca arriba sobre la mesa móvil.
Para asegurar la mayor comodidad posible, se proporcionan auriculares, una almohada y una manta.
El procedimiento
Durante la siguiente etapa del examen, la cabeza y la parte superior del tórax ingresan suavemente en el equipo, que tiene forma de anillo (a menudo comparado con una dona). La mesa se desplaza automáticamente, por lo que no se requiere ningún esfuerzo.
El túnel es amplio y está abierto en ambos extremos, lo que reduce considerablemente la sensación de encierro.
Supervisión constante
Es posible comunicar en todo momento cualquier sensación o inquietud al tecnólogo.
Una vez completada la instalación, el tecnólogo se traslada a la sala de control contigua. Una pared de vidrio separa ambas salas y permite una observación continua durante todo el examen.
La comunicación se mantiene en todo momento: la voz del tecnólogo se escucha a través de los auriculares y varios micrófonos permiten responder con facilidad.
Un equipo ruidoso
La resonancia magnética produce ruidos intermitentes que pueden ser intensos durante la adquisición de las imágenes. Los auriculares ayudan a reducir el ruido y permiten escuchar claramente las instrucciones.
Entre las secuencias, es posible escuchar música o la radio, según la preferencia indicada antes de iniciar el examen.
La importancia de las indicaciones respiratorias
En determinados momentos se dan instrucciones precisas relacionadas con la respiración.
Seguir cuidadosamente estas indicaciones es fundamental para optimizar la calidad de las imágenes obtenidas.
La adquisición de imágenes
Al igual que en una resonancia magnética del cerebro, del hígado o de la columna vertebral, el examen comienza con imágenes fijas que permiten analizar la anatomía del corazón y de los grandes vasos.
Posteriormente, se registran secuencias dinámicas. Estas imágenes en movimiento (modo «cine»), comparables a un breve video, permiten evaluar el funcionamiento del corazón desde distintos ángulos y apreciar su capacidad de contracción en tres dimensiones.
La inyección de un medio de contraste
Las primeras imágenes ya proporcionan información valiosa.
Durante el examen, puede administrarse un medio de contraste (gadolinio) a través del catéter colocado en la vena del antebrazo. Esta sustancia mejora la precisión del análisis, especialmente para evaluar el tejido del músculo cardíaco y detectar posibles cicatrices o zonas de inflamación.
Luego, el tecnólogo regresa a la sala de control para completar la adquisición de las imágenes.
Después del examen
El catéter se retira al finalizar el procedimiento.
A continuación, es posible vestirse y retirarse inmediatamente, salvo indicación contraria.
Los resultados se envían al médico que solicitó el estudio, quien realizará la interpretación y comentará las conclusiones durante el seguimiento.
Los resultados
Los resultados del examen se envían al médico que lo solicitó.
Será con él con quien se explicarán las conclusiones y, si es necesario, se discutirán los próximos pasos durante la consulta de seguimiento.
Copia para otro médico
También es posible solicitar que se envíe una copia del informe a otro profesional de la salud.
Basta con proporcionar su nombre y datos de contacto, antes o después del examen.








